Firma Galáctica
Un instante, leído por seis sistemas.
Pon tu fecha de nacimiento y sale tu lectura completa: el Calendario 260 de Argüelles, el sincronario de trece lunas, la cuenta maya original, el Diseño Humano, las Claves Genéticas y el I Ching. Con una sección que muestra qué comparten de verdad, que es menos de lo que suele decirse.
- Sin registro: pones tu fecha y ya está.
- Tus consultas y tus partidas se guardan en este dispositivo. Si quieres, una cuenta opcional las respalda.
- Cada dato dice de dónde sale, y cuándo no se puede saber también se dice.
o con correo
Sin hora de nacimiento —
Se queda en este dispositivo. No se sube a ningún servidor.
Firma Galáctica
Tu lectura completa, con todos los sistemas juntos. Las demás pestañas desarrollan cada uno por separado.
Tu Calendario 260
Tu kin y todos sus gráficos, aquí también
La rueda unificada
Tu carta, tus lunas y tu kin en un solo gráfico
El anillo de lunas y el kin sobre la rueda
Lo que no se puede hacer, y por qué. Repartir los 20 sellos alrededor de esta rueda sería inventárselo. El tzolkin dura 260 días y el zodiaco 365: no encajan, y por eso tu kin cae cada año en un signo distinto. Cualquier gráfico que te ponga los sellos fijos sobre el zodiaco está forzando algo que no existe.
Lo que sí encaja: las 13 lunas. El sincronario de trece lunas de 28 días sí es un calendario solar — 364 días más el Día Fuera del Tiempo —, así que se puede proyectar sobre la misma rueda por fechas reales. Eso es el anillo exterior: las trece lunas de tu año, cada una en el tramo de zodiaco que el Sol recorrió durante ella, con la tuya resaltada. Sus arcos suman 358,8 grados, que es justo lo que cubren 364 días.
Y tu kin, en el radio del Sol. El punto marcado con tu glifo está exactamente sobre la longitud donde estaba el Sol al nacer: el mismo sitio del que sale tu puerta solar. No es una correspondencia entre sistemas, es el mismo instante leído dos veces. Ahí se ve de un golpe que tu kin y tu puerta hablan del mismo momento por caminos distintos.
Ojo con una consecuencia bonita: como las trece lunas se desplazan un poco cada año respecto al zodiaco y el tzolkin no cierra con el año solar, este anillo cambia de una persona a otra. Es tuyo, no una plantilla.
Tu ficha universal
Todo lo que dice cada sistema sobre el mismo instante
El mapa de relaciones
Qué comparten de verdad estos seis sistemas
Por qué no todo se puede cruzar
Estos seis sistemas no forman una tradición única. Tres son del siglo XX y uno es milenario. Lo honesto es decir qué los une de verdad y qué no.
Parentesco real: el tzolkin y las 13 lunas son las dos ruedas del mismo Dreamspell. Y el I Ching, el Diseño Humano y las Claves Genéticas comparten los 64 hexagramas porque los dos últimos los tomaron prestados: ahí sí hay una línea directa.
Herencia parcial: el Calendario 260 tomó de la cuenta maya los veinte signos y el ciclo de 260 días, pero cambió la cuenta. Comparten el vocabulario, no las fechas.
Coincidencia: que el Reflector necesite 28 días y una luna del sincronario dure 28 es una coincidencia con sentido — ambas cosas miran al ciclo lunar —, no una correspondencia heredada.
Y lo que no se toca: las runas no tienen puente con ninguno. El tzolkin no se puede repartir sobre el zodiaco. Y los sellos no equivalen a las puertas. Cuando un sistema no encaja con otro, decirlo vale más que forzar una tabla.
Lo único que comparten los seis sin discusión es el punto de partida: un instante. Tu fecha de nacimiento. De ahí salen todas las lecturas, y por eso tiene sentido ponerlas una al lado de la otra sin pretender que digan lo mismo.
Calendario 260
El sincronario de Argüelles al completo: el tzolkin de 260 días y el calendario de 13 lunas, que son sus dos ruedas
Tu kin
El día del tzolkin con el que naciste y su mantra
Kin 0
—
—
¿Qué es un kin y de dónde sale ese mantra?
Un kin es un día del ciclo de 260. Se forma con dos ruedas girando a la vez: 20 sellos (el qué, la cualidad) y 13 tonos (el cómo, el momento del proceso). 20 × 13 = 260 combinaciones sin repetir.
El mantra no es poesía suelta: sus cinco líneas son las cinco piezas de tu kin. La primera cruza tono y sello, la segunda toma tu esencia, la tercera nombra tu célula del tiempo, la cuarta tu tono y la quinta a tu guía. Por eso cada kin tiene el suyo y no se repite.
Las tres piezas
Todo kin se arma con un color, un sello y un tono
—
—
Los cuatro colores se turnan sin parar a lo largo de los 260 días, siempre en el mismo orden. El color decide con quién te emparejas en el oráculo.
—
—
El sello es la cualidad: qué energía trae el día. Son veinte y se repiten cada veinte días.
—
—
—
—
¿Por qué justo veinte y trece?
Porque no comparten divisores. Una rueda de veinte y otra de trece girando juntas tardan 260 días en volver a la misma combinación, y ninguna pareja se repite antes. Ese es el tzolkin entero.
El color no es una cuarta pieza suelta: sale del sello. Los veinte sellos se reparten de cuatro en cuatro colores en orden fijo, así que sabiendo el sello ya sabes el color.
Tu oráculo
Las cinco fuerzas que sostienen tu kin
La quinta fuerza
Toca cualquiera de las cinco
Abajo aparece qué significa esa posición y qué kin te tocó en ella.
¿Por qué cinco y no una?
Porque ningún kin funciona solo. A este tablero se le llama el oráculo de la quinta fuerza: tu kin en el centro y cuatro fuerzas sosteniéndolo — la que guía, la que acompaña, la que reta y la que se reserva.
Los cuatro salen de aritmética exacta sobre tu número, no de interpretación. Están en el modo avanzado.
Tu arquetipo
El personaje que encarna tu sello
El personaje de tu sello
—
—
—
—
—
—
¿De dónde salen los arquetipos?
Cada sello tiene un personaje que lo encarna: el Sabio, el Profeta, la Vidente, el Mago, el Navegante. Son los 21 Arquetipos Galácticos — los veinte sellos más Hunab Ku 21 — del volumen 5 de las Crónicas de la Historia Cósmica.
Sirven para leer el sello como figura viva y no como etiqueta. Tu arquetipo es el papel que juegas en el guion del tiempo.
Tus ciclos
La onda, la célula del tiempo y el castillo donde caes
La onda de 13 días
¿Qué es una onda encantada?
Los tres tramos se responden. Las cámaras del primer tramo identifican tres cosas: el desafío, el servicio y la forma. Y las del tercero retoman esas mismas tres, ocho días después, para manifestarlas, liberarlas y compartirlas. El día 10 responde al 2, el 11 al 3 y el 12 al 4. Por eso el lema del día 10 es «manifestar el desafío» y no «manifestar la manifestación»: mira atrás, al principio de la onda.
Las cámaras del tramo de en medio hacen otra cosa: comandan. Y ese verbo no es suyo, viene de la torre que las precede, la del día 5, que es la de tomar el comando.
Un tramo de 13 días seguidos: un proceso completo, de la semilla al fruto. El día 1 plantea el propósito y el 13 lo trasciende. Los 260 días se reparten en 20 ondas de 13.
La onda lleva el nombre del sello con el que arranca, y ese sello es el tema de fondo de los trece días. Tú naciste en cierto punto: ese tono dice qué papel te toca dentro del proceso.
La célula del tiempo
¿Qué es una célula del tiempo?
Los 20 sellos se reparten en cinco grupos de cuatro y cada grupo cumple una función dentro del cuerpo del tiempo: entrada, almacén, proceso, salida y matriz. La misma secuencia de una máquina o un organismo: algo entra, se guarda, se trabaja, sale y vuelve al molde.
Tu célula aparece dicha en voz alta en la tercera línea del mantra, ahí donde dice "sello". No es adorno: es la función que tu sello cumple en la maquinaria.
El castillo de 52 días
¿Qué es un castillo?
Sobre la figura. Las cuatro ondas no se dibujan en fila: se dibujan saliendo de un centro, cada una en su dirección — este, norte, oeste y sur — y por eso el conjunto gira. Esa forma de cuatro brazos alrededor de un eje aparece en culturas que nunca se tocaron, de los mayas a los navajo, y en todas significa lo mismo: cuatro direcciones y un ciclo que vuelve. Es un símbolo solar milenario, muy anterior al uso que se le dio en el siglo XX.
Si la onda dura 13 días, un castillo dura 52: cuatro ondas seguidas. Los 260 días forman cinco castillos, uno por color y dirección, cada uno con su tarea: girar, cruzar, quemar, dar y encantar.
Es el orden que rige todo el sistema: el rojo inicia, el blanco refina, el azul transforma, el amarillo madura y el verde se autorregula.
El tzolkin
Tu casilla dentro de la matriz de 260
La matriz de 260
Cómo leer esta rejilla
Es el tzolkin completo: 13 columnas por 20 filas. Cada fila es un sello y cada columna una trayectoria armónica. El kin 1 está arriba a la izquierda, se baja hasta el 20 y se salta a la siguiente columna.
Las casillas marcadas son los 52 portales de activación galáctica, y juntas dibujan la figura que Argüelles llamó el telar maya. El patrón es simétrico: si un kin es portal, el kin 261 menos ese número también lo es.
Tus holones
El mismo mapa en tu cuerpo y en la Tierra
Holón humano — tu cuerpo
¿Qué es el holón humano?
El holón es el cuerpo visto como mapa del tiempo. Los veinte sellos viven en los veinte dedos de manos y pies; los trece tonos, en las trece articulaciones mayores: dos tobillos, dos rodillas, dos caderas, dos muñecas, dos codos, dos hombros y el cuello.
El recorrido de los tonos empieza en el tobillo derecho, sube por todo el lado derecho, pasa por el cuello en el siete y baja por el izquierdo hasta el tobillo. Por eso el siete queda en el centro y los tonos que suman catorce caen en articulaciones simétricas.
El lado derecho recibe — es la inhalación galáctica — y el izquierdo emite, la exhalación solar. Mover cada articulación en orden, del uno al trece, es una forma de recorrer una onda encantada con el cuerpo.
Holón planetario — la Tierra
¿Qué es el holón planetario?
Es el mismo mapa del holón humano, pero a escala de la Tierra: los veinte sellos se reparten en veinte biorregiones, y las cinco familias terrestres caen cada una sobre un paralelo — Polo Norte, Trópico de Cáncer, Ecuador, Trópico de Capricornio y Polo Sur.
Los chakras se corresponden en las dos escalas: la corona del planeta es su polo norte y su corazón es el ecuador. Por eso tu familia terrestre te dice a la vez en qué dedo estás y sobre qué franja del planeta trabajas.
Tu luna y tu plasma
Tu lugar en el sincronario de 13 lunas
Luna, heptada y plasma
Los siete plasmas y las trece lunas
El sincronario de trece lunas corre en paralelo al tzolkin: trece lunas de veintiocho días, cuatro heptadas de siete por luna. El año arranca el 26 de julio y el 25 es el Día Fuera del Tiempo.
Cada día de la heptada lo codifica un plasma radial, y cada plasma se aloja en un chakra: Dali en la corona, Seli en la raíz, Gamma en el tercer ojo, Kali en el sacro, Alfa en la garganta, Limi en el plexo solar y Silio en el corazón. Los tres primeros más Kali forman el cuanto sensorial; Alfa, Limi y Silio, el telepático.
El año galáctico lleva el nombre del kin que corría el 26 de julio en que empezó. Solo cuatro sellos pueden ser portadores de año — Semilla, Luna, Mago y Tormenta —, así que la rueda de años se repite cada 52.
Las cuatro heptadas repiten el orden de siempre: la roja inicia, la blanca refina, la azul transforma y la amarilla madura.
El espejo
La simetría que atraviesa el calendario entero
De dónde sale esta simetría
Tu kin y tu kin oculto suman siempre 261. Eso no es una curiosidad aislada: es el eje de todo el sistema, y arrastra consigo a todos los ciclos.
Cuando cambias un kin por su oculto, las ondas suman 21, los castillos 6, las columnas 14, los tonos 14 y las armónicas 66. Siempre. Y la posición dentro de la onda se invierte: el día N se refleja en el día 14 menos N.
Algunos puntos se reflejan en sí mismos: el castillo 3, la columna 7, la armónica 33 y el tono 7. Y están anidados uno dentro de otro, cerrándose sobre el mismo lugar.
El centro no es un punto, es una costura. El kin 130 cierra la onda 10 en tono 13 y el kin 131 abre la onda 11 en tono 1. Suman 261. El calendario no tiene un día central: tiene una juntura entre el final de una cosa y el principio de otra.
Y hay una convergencia que merece la pena: la armónica 33 es la que la tradición marca como el codón vacío —32 antes, 32 después, y ella en medio sin contenido— y es también la única armónica que es su propio espejo. Dos caminos distintos señalando el mismo sitio.
La excepción son las estaciones, que no suman constante. Es el único corte del sistema que rompe el espejo, porque su eje está desplazado.
Tu ficha completa
Todos los datos juntos y la aritmética detrás
Todos los datos
Armónica, cromática, columna y estación
Armónica: cuatro kins seguidos, uno de cada color — rojo, blanco, azul, amarillo. Hay 65 en el ciclo. Se nombra por la célula donde cae y por el tono del cuarto kin.
Cromática: cinco kins seguidos que empiezan y terminan con el mismo color. Hay 52.
Columna: una de las 13 trayectorias armónicas verticales del tzolkin, de 20 kins cada una. La séptima es la columna mística, el corazón del ciclo.
Estación galáctica: cuatro bloques de 65 kins, cada uno con su elemento. Pero, a diferencia de todo lo demás, no arrancan en el kin 1: cada estación la abre un sello de la familia polar —Águila, Sol, Serpiente y Perro— en tono 3, o sea los kines 55, 120, 185 y 250. La cuarta da la vuelta al ciclo y termina en el kin 54.
Esa rareza tiene consecuencia: las estaciones son el único corte del sistema que rompe la simetría del espejo. Ondas, castillos, columnas, armónicas y tonos tienen suma constante cuando cambias un kin por su oculto; las estaciones no, porque su eje está desplazado.
Familia terrestre, clan y cumpleaños galáctico
Familia terrestre: reúne cuatro sellos que caen en el mismo dedo de las cuatro extremidades y sobre el mismo paralelo del planeta. La Polar son los pulgares y el Polo Norte; la Cardinal, los índices y el Trópico de Cáncer; la Central, los dedos corazón y el Ecuador; la Señal, los anulares y el Trópico de Capricornio; la Portal, los meñiques y el Polo Sur.
Clan: reúne los cinco sellos de una misma extremidad. El clan del Fuego ocupa la mano derecha y arranca en el Sol; el de la Sangre, el pie derecho, desde la Serpiente; el de la Verdad, la mano izquierda, desde el Perro; y el del Cielo, el pie izquierdo, desde el Águila.
Cumpleaños galáctico: tu kin vuelve cada 260 días, así que cae en una fecha distinta cada año.
La aritmética detrás
Modo avanzado: de dónde sale cada número
Cuenta maya
El tzolk’in original, el haab y la cuenta larga
La cuenta maya original
Tu día en el tzolk\u2019in tradicional, el haab y la cuenta larga
¿En qué se diferencia del kin del Dreamspell?
Son dos cuentas distintas y no coinciden. El tzolk’in tradicional es una cadena de días reales que no se ha interrumpido desde tiempos precolombinos: cuenta todos los días, incluidos los 29 de febrero. El Dreamspell salta el bisiesto, así que las dos cuentas se separan un día cada cuatro años.
Aquí se usa la correlación GMT 584283, la más aceptada: es la que hace que el 21 de diciembre de 2012 caiga en 4 Ajaw 3 K’ank’in, cerrando el baktún 13. Los veinte nombres de día son los mayas originales, de los que el Dreamspell tomó sus sellos: Imix se volvió Dragón, Ik’ se volvió Viento, Ix se volvió Mago.
Los veinte signos existen también en náhuatl, con los mismos referentes: Imix es Cipactli, el lagarto; Eb’ es Malinalli, la hierba trenzada; Ajaw es Xóchitl, la flor. La equivalencia es de signo a signo; la cuenta mexica podía correr desfasada respecto de la maya según la región y la época, así que el nombre náhuatl que ves es el equivalente del signo, no una segunda correlación de fechas.
La trecena es el ciclo de trece días del tzolk\u2019in tradicional, el equivalente de la onda encantada: lleva el nombre del signo con el que empieza y marca el tema de fondo de esos trece días.
La rueda calendárica es la combinación de tzolk\u2019in y haab. Como 260 y 365 solo vuelven a coincidir a los 18.980 días, tu fecha maya completa no se repite hasta pasados 52 años. Ese era el siglo mesoamericano, y su cierre se celebraba con el Fuego Nuevo.
El haab es el año solar maya de 365 días: dieciocho meses de veinte más cinco días de Wayeb. La cuenta larga mide los días transcurridos desde el origen mítico, en baktunes, katunes, tunes, uinales y kines.
Diseño Humano
Tu carta: tipo, autoridad, centros y las 26 activaciones
Diseño Humano
Tu carta: tipo, autoridad, perfil y las 26 activaciones
Tu carta
Pon tu hora de nacimiento arriba, junto a la fecha, para calcular la carta.
Diseño · inconsciente
Personalidad · consciente
La hora se pone arriba, junto a la fecha, porque también la necesitan las Claves Genéticas. Si naciste en horario de verano, resta una hora al valor que pongas.
Tu ser y tu no-ser
Qué es el no-ser
Ra Uru Hu lo llamaba el no-yo: la vida que llevas cuando decides con la mente en vez de con tu autoridad. Tiene dos caras.
La primera es tu tema del no-ser, que depende del tipo: frustración en el Generador, amargura en el Proyector, rabia en el Manifestador y decepción en el Reflector. No es un defecto de carácter: es la señal de que estás forzando algo. Cuando aparece, no toca corregirse, toca revisar cómo tomaste la decisión.
La segunda son tus centros abiertos. Ahí no tienes energía propia, así que absorbes y amplificas la de quien tienes cerca. Es donde te condicionas y donde has ido tomando por tuyo lo que era de otros. Y es, a la vez, donde acumulas la mayor sabiduría de tu vida, porque has experimentado esas energías en todas sus versiones.
Lo importante: un centro abierto no está roto ni vacío. Tus centros definidos son lo que eres siempre; los abiertos son donde aprendes.
Los cuatro tipos
Glosario: qué significa cada cosa que ves
Activación consciente. La puerta y la línea donde estaba el Sol al nacer. Se escribe como 47.5: puerta 47, línea 5. Es lo que reconoces de ti, lo que sabes que eres. En las cartas se pinta en negro.
Activación inconsciente. La misma lectura pero del momento en que el Sol estaba 88 grados antes, unos tres meses. Es lo que opera en ti sin que lo decidas y lo que los demás ven antes que tú. Se pinta en rojo.
Perfil. Las dos líneas del Sol juntas, primero la consciente y después la inconsciente: 6/2, 5/1, 3/5. Solo doce combinaciones son posibles, y describen cómo aprendes y cómo te relacionas.
Eje Sol-Tierra. El Sol y la Tierra están siempre en puertas opuestas de la rueda, y ese par es el eje de tu carta. La puerta del Sol es tu tema; la de la Tierra, el suelo desde el que lo sostienes.
Eje nodal. Los nodos lunares, que marcan hacia dónde va tu vida. Aquí no aparece porque necesita la posición real de la Luna, que exige efemérides completas.
Tipo. Sale de qué centros te quedan definidos. Si tienes el sacral definido eres Generador; si además un motor llega a la garganta, Generador manifestante. Sin sacral pero con un motor conectado a la garganta, Manifestador. Sin ninguna de las dos cosas pero con algún centro definido, Proyector. Y si no tienes ningún centro definido, Reflector.
Autoridad. Dónde está tu decisión fiable, en orden: si tienes el plexo solar definido es emocional y debes esperar; si no, sacral; luego esplénica, del ego, del self y, en último término, mental o lunar.
No-ser. El tema que aparece cuando decides con la mente: frustración, amargura, rabia o decepción según tu tipo. Es un aviso, no un defecto. Y también son tus centros abiertos, donde absorbes la energía ajena, te condicionas y, con los años, acumulas tu mayor sabiduría.
Definición. Cuántos grupos separados forman tus centros definidos: simple si están todos conectados, y dividida, tripartita o cuádruple si van en dos, tres o cuatro bloques.
Centro definido. Un centro coloreado: energía consistente, siempre disponible, que no cambia. Centro no definido es un centro en blanco: ahí eres receptivo, tomas la energía del entorno y ahí está tu sabiduría, pero también tu condicionamiento.
Puerta definida. Una puerta activada por un planeta. Es consciente si viene del Sol de personalidad, inconsciente si viene del diseño, y de las dos si coinciden. Puerta durmiente es una puerta activada cuya pareja no lo está: el canal se queda a medias y esa energía busca fuera a quien tenga la otra mitad.
Canal definido. Cuando las dos puertas de un canal están activadas, el canal se completa y conecta dos centros, que quedan definidos. Canal sin definir es el que no tiene ninguna de sus dos puertas activada.
Qué es esto y qué no incluye
El Diseño Humano lo formuló Ra Uru Hu en 1987 y coloca los 64 hexagramas del I Ching alrededor del zodiaco: cada uno ocupa 5°37’30” y se llama puerta. La posición del Sol al nacer marca tu puerta solar, el tema de fondo de tu vida, y la Tierra ocupa siempre la puerta opuesta de la rueda.
El sistema calcula dos cartas: la de personalidad, del momento del nacimiento, que es lo que reconoces de ti; y la de diseño, de cuando el Sol estaba 88 grados antes — unos tres meses —, que es lo que opera en ti sin que lo decidas. Tu perfil son las dos líneas del Sol, la consciente primero y la inconsciente después.
Sobre el gráfico: es el cuerpo gráfico real, con sus nueve centros, sus 36 canales y las 64 puertas en su sitio. Lo que ves coloreado son únicamente las cuatro activaciones que sí se pueden calcular con el Sol; en una carta completa se colorean trece planetas por cada lado, así que el tuyo saldrá mucho más lleno. Tómalo como el esqueleto correcto con la parte solar puesta, no como tu carta terminada.
Qué se calcula aquí. Las 26 activaciones: los trece cuerpos —Sol, Tierra, los dos nodos, la Luna y los ocho planetas— en el momento del nacimiento y en el del diseño. De ahí salen las puertas, los canales, los centros definidos y, con ellos, el tipo, la estrategia, la autoridad y la definición.
Con qué precisión. Las posiciones se calculan con los elementos orbitales de la NASA y la serie lunar de Meeus. Contrastadas contra efemérides publicadas, la mayor diferencia es de unos diez minutos de arco: una puerta mide 337 minutos y una línea 56, así que el margen es holgado. Aun así, si una activación cae justo en el borde entre dos puertas, puede diferir de otro programa.
Dos avisos honestos. Los nodos usan el nodo medio, que es el que coincide con las efemérides con las que verifiqué; algunos programas usan el nodo verdadero y pueden diferir en una línea. Y el lugar de nacimiento no interviene: solo hacen falta fecha y hora en tiempo universal, porque las posiciones son geocéntricas. Lo que sí cambia con la hora es todo, sobre todo la Luna, que cruza más de dos puertas al día.
Y una precisión importante: el Dreamspell y el Diseño Humano son sistemas independientes, ambos de 1987 pero sin relación entre sí. Comparten el I Ching porque los dos lo tomaron prestado, no porque uno derive del otro. Aquí aparecen juntos como dos mapas distintos que se cruzan en un punto, no como equivalencias.
Claves Genéticas
Tu perfil hologenético y las once esferas
Claves Genéticas
Tu secuencia de activación: sombra, don y siddhi de cada esfera
Qué son y de dónde salen
Las Claves Genéticas las formuló Richard Rudd a partir del Diseño Humano, y usan las mismas 64 puertas del I Ching. Lo que añaden es un espectro: cada clave tiene una sombra, que es el patrón reactivo desde el que funcionamos cuando hay miedo; un don, que es la misma energía trabajada; y un siddhi, su expresión más alta. No son tres cosas distintas: son la misma frecuencia a tres alturas.
El perfil hologenético son once esferas repartidas en tres secuencias. La de activación, en verde, sale del Sol y la Tierra: trabajo de la vida, evolución, resplandor y propósito. La de Venus, en rojo, recorre tu vida emocional y tus relaciones a través de la Luna, Venus y Marte, y desemboca en la herida sagrada. La de la Perla, en azul, va de la cultura a la prosperidad con Júpiter.
Cada esfera sale de una activación concreta, según la tabla oficial: el trabajo de la vida es el Sol de personalidad, la evolución la Tierra de personalidad, el resplandor el Sol del diseño, el propósito la Tierra del diseño, la atracción la Luna del diseño, tu CI Venus de personalidad, tu CE Marte de personalidad, tu CS Venus del diseño, la herida Marte del diseño, la cultura Júpiter del diseño y la perla Júpiter de personalidad.
Las cuatro esferas verdes salen sin necesidad de la hora, porque el Sol y la Tierra apenas se mueven en un día. Las de Venus y la Perla sí la necesitan: dependen de la Luna, que cruza dos puertas al día, y de Venus, Marte y Júpiter. Pon la hora arriba, junto a la fecha, y se completan, con su línea incluida.
El planteamiento de Rudd es contemplativo, no de diagnóstico: la sombra no es un defecto que corregir sino la materia prima del don. Se trabajan mirándolas mucho tiempo, no leyéndolas una vez.
Oráculos
I Ching y runas, para tirar junto a tu lectura
Oráculos complementarios
Una tirada de I Ching y una runa, para acompañar la lectura
I Ching — tirada de tres monedas
Seis lanzamientos, de abajo hacia arriba. Las líneas que salgan mutantes cambian y forman un segundo hexagrama: lo que está pasando y hacia dónde va.
Runa del Futhark antiguo
Veinticuatro runas. Algunas admiten posición invertida, que matiza su lectura; las simétricas salen siempre derechas.
¿Esto es parte del calendario?
No. Ni el I Ching ni las runas forman parte del Dreamspell: son dos sistemas propios, chino uno y germánico el otro, y aquí funcionan como tiradas independientes que puedes echar junto a tu lectura del kin.
Vale la pena saber que Argüelles sí trabajó ambos: hizo su propio I Ching galáctico, que correlaciona los 64 hexagramas con la matriz del tiempo en el volumen VI de las Crónicas, y también dejó prácticas con las runas del Futhark. Esas correlaciones son otra cosa y no están aquí: lo que ves es la tirada clásica.
La lectura cruzada que aparece bajo cada tirada tampoco es tradicional: la arma esta misma página poniendo lo que salió en relación con tu tono, tu célula del tiempo, tu onda y tu castillo. Es una guía de interpretación, no una equivalencia heredada.
Los hexagramas siguen la secuencia del Rey Wen y sus títulos vienen de la versión más difundida en español.
Hoy
El kin del día y su relación contigo
El kin de hoy
Qué energía corre hoy y qué relación guarda con la tuya
Kin 0
—
Sustituye tu fecha por la de hoy en todas las secciones. Para volver a la tuya, vuelve a escribirla arriba.
Para qué sirve mirar el kin del día
El tzolkin no es solo una carta de nacimiento: es un calendario que corre. Cada día trae un kin y, sobre todo, una relación con el tuyo. Hay días en que el kin del día es tu guía, y suelen ser días en que las cosas fluyen hacia donde ya ibas. Otros en que es tu antípoda, y ahí conviene mirar qué se te remueve. Y una vez cada 260 días vuelve tu propio kin: tu cumpleaños galáctico.
Esa es la práctica de fondo del sincronario: no consultarlo una vez, sino mirar cada mañana qué energía corre y cómo se lleva con la tuya.
El juego
Trece días, trece decisiones. Aprendes qué pide cada día equivocándote
Tu onda
Elige qué hacer cada día
De qué va
Trece días, trece decisiones
Lo que vas a descubrir
Que no todos los días piden lo mismo. Hay días para decidir, días para preparar, días para hablar con alguien y días para producir. Y el error más común es intentar producir todos.
Los días 1 y 13 son pórticos: se cruzan decidiendo. Los días 5 y 9 son torres: es cuando lo que tienes tiene que salir de ti. Del 2 al 4 se establece, y ahí no hay resultados todavía: hay material. Del 10 al 12 se convierte, que es el tramo que más rinde.
Eso es exactamente lo que explica el primer capítulo de la serie. Aquí lo vives en trece decisiones en vez de oírlo en nueve minutos.
Tenerlo en el teléfono
Esta web se instala como app, sin pasar por ninguna tienda. Queda con su icono en la pantalla de inicio, se abre sin barra de navegador y funciona sin internet: puedes jugar en el metro.
En Android: con Chrome, menú de los tres puntos → Instalar aplicación.
En iPhone: con Safari, botón de compartir → Añadir a pantalla de inicio. Tiene que ser Safari.
Tus consultas y partidas guardadas siguen ahí después de instalarla.
Esto es un prototipo
No guarda nada: al recargar empiezas otra vez. Las situaciones son genéricas y salen del sello de cada día.
Lo que hay que ver probándolo con gente: si las cuatro opciones se entienden sin leer nada, si el porqué de cada día se queda, y si al terminar apetece volver a jugarlo.
El diseño está en 12-juego/ del paquete.
La serie
«Estructura»: diecisiete episodios que explican de dónde sale todo esto
Los episodios
—
Sobre la serie y esta herramienta
Qué es cada cosa y de dónde viene
Fuentes y permisos
El Calendario 260 y el sincronario de trece lunas son obra de José y Lloydine Argüelles. Los derechos les pertenecen y la fuente de referencia es lawoftime.org. La serie explica el sistema con permiso expreso de la Foundation for the Law of Time, otorgado por Stephanie South.
El Diseño Humano es obra de Ra Uru Hu. Las Claves Genéticas son de Richard Rudd, y su nombre es marca registrada de Gene Keys Publishing. Esta herramienta no está afiliada a ninguna de las dos organizaciones: calcula sus datos a partir de sus tablas publicadas y remite a sus fuentes para el estudio en profundidad.
La cuenta maya no pertenece a nadie: es patrimonio de los pueblos mayas, vivo hoy en las comunidades que siguen llevándola. Aquí se calcula con la correlación GMT 584283, la más aceptada.
Las posiciones planetarias usan los elementos orbitales del JPL de la NASA y la serie lunar de Jean Meeus. Los glifos, emblemas y gráficos son originales de este canal.
Qué NO es esta herramienta
No sustituye a una lectura con un practicante ni a los libros. Calcula bien, explica lo que calcula y dice cuándo no puede calcular algo, pero un dato no es una interpretación.
Tampoco unifica los sistemas en uno solo. La pestaña Firma Galáctica los pone juntos y muestra qué comparten de verdad — que es menos de lo que suele afirmarse. Cuando dos sistemas no encajan, aquí se dice.
La agenda
Reparte un proyecto en los trece días de tu onda
No organiza tu semana en lunes-domingo, sino en los trece días de la onda encantada. No te dice qué hacer: te dice qué error vas a cometer si ignoras dónde estás.
Historial
Tus partidas jugadas, de un vistazo
Cargando…
Cuenta
Quién eres aquí y qué se sincroniza
Cargando…
Ajustes
Tus datos son tuyos
Cargando…
Panel de administración
Solo lo ve tu cuenta admin
Cargando…